
En la línea de fabricación de vidrio aislante, el tiempo necesario para que el sellador se cure es el factor determinante que marca el ritmo del proceso. Si el sellador principal aún no está completamente curado, el sellador secundario podría no adherirse bien, lo que permitiría que la humedad penetre en el sistema; esto se manifestaría posteriormente como vapor de agua en el vidrio. La calefacción por convección alarga el ciclo de curado y provoca temperaturas variables en toda la estructura, lo cual somete al sellador principal a estrés térmico. Hemos desarrollado módulos UV e IR para superar este problema y mantener un sellado uniforme, turno tras turno.
La parte técnica clave es el control. Combinamos ondas infrarrojas de corta y media longitud con luz UV-A, ajustadas según las características de curado del sellador. Las longitudes de onda óptimas se corresponden con la absorción del iniciador de curado, de modo que la energía se utiliza para crear enlaces químicos, y no solo para calentar el material. Se puede ajustar la potencia de salida según la velocidad de producción, y el perfil de irradiación permite que la luz llegue de manera uniforme al área a ser sellada, sin zonas demasiado calientes. El resultado es una curación rápida y estable, lo que mantiene el sellador en buen estado y evita estrés térmico en los bordes del vidrio.
La importancia de esto en la planta de producción es evidente: se trata de aumentar la productividad y la calidad. Al acortarse el tiempo de curado, se puede aplicar el sellador secundario más rápidamente, lo que permite seguir produciendo sin demoras. La calefacción uniforme reduce las diferencias de temperatura entre el material y el vidrio, lo que disminuye el riesgo de grietas por estrés después de cortar, perforar o doblar el vidrio. Además, se reduce el consumo de energía, ya que la energía se entrega según sea necesario, en lugar de calentar todo el marco de antemano. En la producción en grandes volúmenes, esto se traduce en más unidades producidas por turno y menos rechazos debido a problemas en la curación del sellador.
Ahora, los detalles prácticos. La integración depende del montaje y de los espacios disponibles. Es necesario colocar los módulos de manera que su luz cubra completamente el área a sellar, sin que haya sombras causadas por los elementos estructurales. También es importante mantener los reflectores limpios, para que la luz llegue exactamente donde se necesita. Con la luz UV, es necesario contar con protecciones adecuadas y sistemas de seguridad, ya que no se pueden tomar atajos para garantizar la seguridad de los operadores. Se requiere un breve período de pruebas para ajustar la potencia, el tiempo de exposición y el sistema de enfriamiento, de acuerdo con las características químicas del sellador y la geometría del marco. Una vez ajustados, el proceso se mantendrá estable… pero no resolverá problemas relacionados con el diseño incorrecto del sellador o con superficies contaminadas.